Nuestra Historia
En Jicartrans llevamos más de 25 años dedicados al transporte de mercancías por carretera. Somos una empresa familiar de Quintanar de la Orden (Toledo) cuya trayectoria comenzó en 1999, cuando todavía trabajábamos bajo el nombre de Transcarrascosa y contábamos con un único camión.
Desde entonces hemos vivido muchos cambios. Lo que empezó como una pequeña actividad familiar ha ido creciendo hasta convertirse en una empresa con una flota más amplia, un equipo de profesionales y rutas que llegan a distintos puntos de España y al extranjero. Detrás de esa evolución hay una historia que comenzó mucho antes de que nuestros camiones llevaran el nombre de Jicartrans.
De Transcarrascosa a Jicartrans
En 1999 comenzamos nuestra actividad con el nombre de Transcarrascosa, una denominación que procedía del apellido de nuestra familia. En aquellos primeros años disponíamos de un solo camión y éramos nosotros mismos quienes nos encargábamos del trabajo diario, desde organizar los transportes hasta recorrer las rutas.
La mayor parte de nuestros desplazamientos se realizaban por Quintanar de la Orden y otras localidades de la provincia de Toledo. Trabajábamos principalmente en una zona que conocíamos bien, realizando transportes locales y atendiendo los encargos que iban surgiendo. Con aquel primer vehículo empezamos a conocer de cerca las exigencias de la carretera y a adquirir la experiencia sobre la que después se desarrollaría la empresa.
De esa época conservamos el dibujo original de Transcarrascosa, creado en 1999 para representar el negocio. Es uno de los recuerdos que todavía nos acompañan y que nos permiten mirar atrás y recordar cómo empezó nuestra actividad, cuando toda la empresa giraba alrededor de aquel primer camión.
Una empresa que fue creciendo sobre la carretera
Los primeros años dieron paso a una actividad cada vez mayor. Empezamos a realizar transportes a otros puntos de España, incorporando destinos que hasta entonces no formaban parte de nuestras rutas habituales. A medida que aumentaban los encargos, también cambiaban las necesidades de la empresa.
Llegó un momento en el que un solo camión ya no era suficiente. Fuimos incorporando nuevos vehículos a la flota y, junto a ellos, más personas que se sumaron al trabajo. La organización también tuvo que adaptarse: había más rutas que preparar, más transportes que coordinar y una actividad diaria que ya no podía gestionarse de la misma manera que en nuestros comienzos.
Con el tiempo comenzamos a realizar también transportes internacionales. La ampliación de los recorridos nos permitió trabajar con empresas y destinos diferentes, mientras seguíamos aumentando los medios disponibles. Fue un crecimiento gradual, en el que cada incorporación y cada nueva ruta formaron parte de la evolución de Transcarrascosa hasta convertirse en Jicartrans.
Una nueva sede para seguir avanzando
Con una actividad cada vez mayor, llegó también el momento de contar con unas instalaciones más adecuadas. Hasta entonces la empresa había cambiado considerablemente, y necesitábamos un espacio que facilitara la organización de los transportes y el trabajo de las personas que formaban parte del equipo.
Por eso trasladamos nuestra sede a la calle Marie Curie, 4, en Quintanar de la Orden (Toledo), en una zona próxima al polígono industrial de la localidad. Las nuevas instalaciones nos permitieron disponer de un espacio propio para desarrollar las tareas administrativas, coordinar las operaciones y atender las necesidades habituales de la empresa.
El traslado fue un cambio importante en nuestro día a día, pero no supuso alejarnos de nuestros orígenes. Continuamos en Quintanar de la Orden, donde habíamos iniciado nuestra actividad años atrás y donde seguimos teniendo nuestra base de trabajo, aunque nuestros vehículos recorran carreteras de diferentes puntos de España y del extranjero.
Jicartrans en la actualidad
Hoy nuestra actividad es muy diferente a la de 1999. En Jicartrans realizamos transportes de mercancías por carretera, tanto nacionales como internacionales, y trabajamos con cargas de distintas características, desde mercancías convencionales hasta maquinaria y equipos que necesitan unas condiciones particulares para su traslado.
La empresa cuenta ahora con un equipo en el que participan conductores, personal de tráfico y otros profesionales que se ocupan de diferentes tareas. Mientras unos están en carretera, otros organizan los servicios, coordinan las recogidas y entregas o mantienen el contacto con los clientes. Es un trabajo en el que intervienen varias personas y en el que cada una desempeña una función necesaria para el funcionamiento diario.
Seguimos siendo una empresa familiar, aunque nuestra actividad y nuestra forma de organizarnos hayan cambiado mucho desde aquellos primeros años. El trato directo con los clientes continúa formando parte de nuestro trabajo, ahora con la experiencia acumulada durante más de dos décadas y con un equipo mucho más amplio que el que empezó a recorrer las primeras rutas de Transcarrascosa.
